Todos los objetos tridimensionales tienen una impresión de energía. Cuando una persona entra a tu casa, no sólo deja huellas dactilares y fibras esparcidas por todas partes, tam-bién deja una impresión energética sobre todo lo que toca. Así mismo, cualquier lugar donde haya estado un objeto, ha recibido diversas impresiones de energía. Los objetos son considerados una parte mágica y sagrada de tu ambiente.
Además, con el tiempo, estos objetos acumulan poder (el poder que tú les proporcionas).
Cuando empieces a trabajar la magia en tu hogar, es buena idea limpiar y bendecir el altar o santuario. Para llevar a cabo este procedimiento, puedes usar el agua amorosa de cisne, aceite de rosa, o una taza de agua de manantial mezclada con jugó de una lima y un limón frescos. Puedes utilizar también agua bendita, bendecida por ti mismo o si tienes su propia receta secreta para agua sagrada, también puedes usarla.
Instrucciones:
Arrodíllate frente a la superficie vacía de tu altar o santuario. Piensa cuidadosamente a cuál energía divina llamarás. Si no estás familiarizado con una energía particular de un dios o diosa, estudia esa deidad antes de trabajar con ella. Si esto te pone nervioso, puedes simplemente pedir las bendiciones del Señor y la Señora, un espíritu, un santo, u otra energía divina. De nuevo, la elección es tuya.
