Este concepto se refiere a una emanación inmaterial, una energía que sólo puede ser reconocida por otra energía, una sensación física que no es visible al ojo humano. Esta sutil emanación es capaz de hacernos atractivos, especiales y hermosos a los ojos de los demás. Tiene, incluso, la curiosa capacidad de alterar el componente químico y hormonal de la persona a quien va destinada esta fuerza poderosa que, tomando la forma de un torbellino fantástico, es capaz de arrastrar sin remisión a la persona objeto del deseo.
Para poder potenciar al máximo las emanaciones o fluidos, debemos considerar de forma pormenorizada dónde se producen. De esta forma sabremos cuáles son los lugares o zonas del cuerpo que debemos potenciar:
Manuales
Se generan a la hora de estrechar o dar la mano, también en las caricias y en el momento de contacto consciente. En general, diremos que es una vibración que entra en funcionamiento con el roce.



















