Señor, Dios Padre nuestro,
igual que recibimos tu bendición
igual que recibimos tu bendición
el día de nuestro matrimonio,
acudimos hoy a ti
para pedir tu ayuda y tus dones,
en un intento para sanar esta relación
que hemos deteriorado y sanarla.
Como aquel día en que bendijiste nuestro amor,
pero ahora señor estamos derribados,
secos, lejos de ti, sin el agua del amor.
Y ya nuestro amor se ha secado,
derrama tu Santo Espíritu sobre nosotros,
para que nos limpie, nos lave,
nos restaure y nos renueve,
para que ese amor que tu bendijiste
brote nuevamente.
Como aquel día en que bendijiste nuestro amor,
pero ahora señor estamos derribados,
secos, lejos de ti, sin el agua del amor.
Y ya nuestro amor se ha secado,
derrama tu Santo Espíritu sobre nosotros,
para que nos limpie, nos lave,
nos restaure y nos renueve,
para que ese amor que tu bendijiste
brote nuevamente.

