Niño Jesús que llegas,
lleno de amor y vida,
a convivir con nosotros
y a traernos tu alegría.
Tu has elegido nacer
como todos nosotros nacemos,
como todos nosotros nacemos,
de una mujer piadosa,
de un espejo de pureza,
que refleja tal belleza
en su rostro y en su alma
que los mismos serafines
como modelo la alaban.
de un espejo de pureza,
que refleja tal belleza
en su rostro y en su alma
que los mismos serafines
como modelo la alaban.
Como padre a San José,
varón bueno y generoso
has reclamado dichoso
y así formar entre los tres
la más divina familia
que jamás vieron nuestros ojos.
Cada Navidad te celebramos,
con júbilo en los hogares,
todos juntos, animosos,
pues nos vienes a traer
con tu divina presencia
el amor mas puro y tierno,
la unidad de la familia,
el bien más preciado y sincero.
varón bueno y generoso
has reclamado dichoso
y así formar entre los tres
la más divina familia
que jamás vieron nuestros ojos.
Cada Navidad te celebramos,
con júbilo en los hogares,
todos juntos, animosos,
pues nos vienes a traer
con tu divina presencia
el amor mas puro y tierno,
la unidad de la familia,
el bien más preciado y sincero.
Jesús mío, Niño hermoso,
haz que hoy cada familia
se convierta en manantial
de gozo, amor y armonía,
en un verdadero santuario
de felicidad, cariño, vida.
