Santísima Virgen de la Candelaria,
hermosa Estrella de Luz
que alumbras y proteges nuestras vidas,
gloria y bendición del Cielo,
a quién llamamos "la Milagrosísima"
por el caudal infinito de ayudas, milagros,
protecciones y bendiciones,
que nos repartes a diario:
Ante ti acude hoy tu hijo,
con humildad y sencillez,
a solicitar tu favor y auxilio.
A Ti llego con mis angustias y esperanzas,
con mi penas y alegrías,
con las fatigas del trabajo
y el peso de los errores y pecados cometidos,
con todo lo que soy, lo que tengo y lo que dispongo.
Virgen de la Candelaria,
Tú que eres mi esperanza, consuelo y gozo,
con todo lo que soy, lo que tengo y lo que dispongo.
Virgen de la Candelaria,
Tú que eres mi esperanza, consuelo y gozo,
y que siempre me acompañas
el duro y difícil camino de la vida,
postra tus divinos ojos en mi
y ten misericordia de este tu hijo,
concediéndome el ruego que te hago:
