Oh! Santo Muerto,
como enamorado que fuiste en el mundo
quiero que por tu infinito poder
me concedas lo que pido,
y es que goce de la mujer (o del hombre)
que a mí me guste
tan solo invocándote a ti,
SANTIAGO EL MULATO,
apártame de Dios un rato
y cuente yo contigo que eres el jefe:
