Santa Bárbara bendita,
que con el derramamiento de tu sangre
ofreciste tu castidad y virginidad al Señor,
defiéndeme de las injusticias,
y haz que en mi vida permanezca la verdad.
No permitas que mi nombre
esté en boca de los demás
por comentarios maliciosos,
mentiras ni falsedades,
protege mi integridad,
y con tu afilada espada
corta las malas lenguas
que me quieran difamar.
Fue tan grande tu amor a Dios
que las imposiciones de tu padre
decidiste rechazar
siendo él mismo, el cruel verdugo
que te hizo decapitar.
¿Que pecado cometiste, santa mía,
para ser victima de tal crueldad?
para ser victima de tal crueldad?
Nunca se vio tal monstruosidad,
pues contra la naturaleza va
que quien la vida te dio,
con tal crueldad, te la quiera quitar,
por no acceder a su capricho,
mártir de Dios te hizo.

