A través de los siglos, las formas básicas de la magia han sido con el propósito de fortalecer, divinizar e inspirar los afectos entre los sexos, y el éxito para obtener fortuna depende, y siempre dependerá, en la habilidad que algunos tienen para explotar sus poderes para satisfacer la ansiedad humana por esta clase de conocimientos.
Hasta el Siglo dieciséis se practicaba y se creía en una forma curiosa de Magia Simpatética que era perfecta, si hemos de creer en los males. Esta magia se conocía como "Denoument des noeuds" desatamiento de los nudos matrimoniales.
Cuando el amor se había convertido en odio, ese era el camino de la venganza, y los que suplicaban sin ser atendidos, y los maridos y amantes abandonados, empleaban brujerías para provocar una reacción en la persona escogida, o para impedir la consumación del matrimonio de él o ella.
Era trabajo de otros brujos contrarrestar el mal. Bodín, Cardan, De Lancre y Frazer en su Florero Dorado, se refieren a esta forma de hechicería (L'envou-tement d'amour). Bodin nos dice que cuando estaba actuando como Procurador General de Poitiers, uno de esos brujos le informó que había cincuenta maneras diferentes de atar el nudo, y Frazer cuenta la historia de una muchacha árabe que quería conseguir que un hombre se enamorara de ella, atándole nudos en el fuste. Cuando una esposa árabe huye, el despechado marido hace nudos en el zacate para prevenir el "doble regreso".













