¡Oh, pobre Judío Errante
que al negar el agua a Nuestro Señor
fuiste condenado a vagar por la tierra
por toda la eternidad!
Judío errante que por ofender a Nuestro Señor
viajarás por siempre dando vueltas por el mundo.
¡Judío errante que para tu redención
reúnes a los amantes!
Según tú entraste en el templo de Jerusalén
y apagaste la lámpara del Santísimo Altar,
así yo quiero que te metas en el corazón
de______________
y no lo dejes comer, ni dormir,
y no lo dejes comer, ni dormir,
ni estar tranquilo, hasta que venga a mí,
con todo su corazón ardiente,
con todo su corazón ardiente,
con su cuerpo y su alma llenos de devoción,
pasión, amor, fidelidad y deseo hacía mí.
