En el siglo XVIII, en pleno Romanticismo, existía un agua de tocador llamada "agua de ángel" y se decía que tenía la propiedad de atraer al ser amado y provocar su pasión hasta límites insospechados. Era de origen portugués y se componía básicamente de extracto de mirto. Aquí te dejo la receta para que lo compruebes, ya que es de muy fácil realización y quizá su uso te ofrezca los resultados que tu esperas para una relación amorosa... perfecta!!
"Las flores y hojas de mirto en dos puñados se apagan en dos litros de agua de manantial, y un litro de vino blanco durante 48 horas, luego se ponen al sol para que se vaya evaporando el agua, se filtran y se obtiene una tintura a la que se añadirán unas gotas de esencia de Mirto para potenciar su olor.




