Poderoso y grande entre los magos,
pecador arrepentido de sus errores,
pecador arrepentido de sus errores,
glorioso mártir de Dios Nuestro Señor:
Tu inmenso poder te precede
ya que supiste dominar
a todos los espíritus del mal,
y tras hacer la señal de la Cruz
te viste liberado de los ataques
y los malignos trabajos de Satán.
Con gran fe formaste parte
de la Santa Iglesia de Dios,
de la Santa Iglesia de Dios,
Nuestro Padre y Señor,
entregando tu vida por Él,
siendo duramente martirizado
junto a tu esposa Santa Justina,
y por vuestros sufrimientos
gozáis de la gloria eterna ante Él.
Devotamente acudo ante vos,
a solicitar vuestro favor, ayuda y protección:


