"Oh hadas de cristal, gráciles, ondulantes,
que vivís en las cristalinas aguas
de las fuentes, cascadas, ríos,
de las fuentes, cascadas, ríos,
lagunas, lagos, y en la lluvia del cielo.
Yo también quiero ser
un agua fértil para tierra
y llorar lágrimas de alegría
por recibir y dar amor humano.
Me comprometo a respetar
el agua del cielo y de la tierra.
Haced que en mi caigan
abundantes perlas de agua
trayendo las flores de amor.
Que mi corazón se abra
a esa sensación dulce.
