Madre mía que estás en los cielos,
Santa María del Amor,
envía consuelo a mi corazón
envía consuelo a mi corazón
que pena y sufre sin encontrar consuelo.
Madre amada, humilde, santificada,
mira con tus ojos bellos,
cuando triste y llorando te llama,
cuando triste y llorando te llama,
tu hija, que está desconsolada,
sufriente y atormentada,
porque ha perdido su amor
y espera que tu mano derrame
y espera que tu mano derrame
una feliz bendición
para encontrar una solución
y poder recuperar
a quién tanto y tanto amó.
