En algunos trabajos de magia es frecuente utilizar fluidos corporales propios, como sudor, orina... para personificarlos y hacerlos más potentes. La magia funciona por "simpatía" es decir "lo similar produce lo similar" y en el caso de los fluidos, en el mundo animal se utilizan con fines muy determinados.
Cuando se emplea sudor, se trata de poner feromonas, sustancias químicas que segregamos para provocar conductas determinadas en otros individuos, sobretodo provocan la atracción sexual. En el caso de la orina, todos sabemos que los animales la utilizan con frecuencia para "marcar su territorio".
